LOS MUNDOS DEL GUIONISTA

¿La cara Spielberg? ¡No ! ¡La cara Lubitsch!

Se habla mucho últimamente de "la cara Spielberg", ese truco narrativo que consiste en mostrarnos primero las caras de asombro de los personajes (Jurassic Park, Indiana Jones, Salvar al soldado Ryan) y sentimos curiosidad: ¿qué les asombra tanto? Naturalmente, queremos saber la respuesta.

En la conversación que mantuve con Iria Ares acerca de la película de Ernst Lubitsch To be or not To be (1942), tratamos este tema y devolvimos el honor a su creador (o al menos a quien empleó magistralmente este recurso y lo popularizó). Spielgerg no lo ignora y se declara un admirador y aprendiz del gran arte cinematográfico de Lubitsch.

TRANSCRIPCIÓN (POR SI NO PUEDES VER EL VÍDEO)

...Y va a poner muchos planos de mucha gente en Varsovia con cara de verdadero asombro, mirando algo.

Con esto nos levanta una expectativa. El espectador dice: ¿qué están mirando, qué es lo que pasa?

Hay un narrador que nos lo va contando: "¿Qué pasa en Varsovia, que todo el mundo está asombrado?"

Esto se ha llamado y se llama hoy en día "la cara Spielberg", pero es injusto porque en realidad es la cara Lubitsch. Lubitsch lo hizo antes y lo hizo muy bien. Es cierto que lo hemos visto en Spielberg cuando ven los dinosaurios: antes de ver los dinosaurios vemos las caras de asombro, luego los dinosaurios. O en Indiana Jones cuando ve algo muy asombroso... y entonces descubrimos lo que está viendo.

Fíjate que es un juego muy interesante porque normalmente el cine es causa y efecto. pero aquí lo que hacemos es invertirlo. Primero vemos el efecto y queremos conocer la causa.


Lubitsch en Meyer from Berlin (1919)

En To be or not to be, vemos las caras de asombro de los habitantes de Varsovia y, a continuación descubrimos que lo que les asombra es que está allí Hitler paseándose tan tranquilo.

Hay que tener en cuenta que la película es de 1942, cuando Hitler había invadido Varsovia, por lo que el efecto en los espectadores de la época se duplicaba.

Aquí puedes ver la conversación completa con Iría Ares y descubrir otros secretos y trucos del gran Ernst Lubitsch: Ser o no ser (1942) | El toque Lubitsch y la construcción de la comedia con Daniel Tubau

Dedicado a mis alumnos de la ECAM

Dedicado a mis alumnos de la ECAM

Oct 7, 20225 min read
  Mi último libro es La musa en el laboratorio. Está dedicado a todos mis alumnos de la Escuela de Cine y el Audiovisual de Madrid (ECAM): «Este libro está dedicado a todos mis alumnos de la Escuela de Cine de Madrid (ECAM), de los que he aprendido tantas cosas a lo largo de los años, y que me hicieron visitar a las musas curso tras curso para tener algo nuevo que contarles» La explicación de la dedicatoria es muy sencilla. Como es sabido, supongo, los profesores aprendemos más que los alumnos en las clases. Cuando tenemos que sintetizar en un curso lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida profesional, nos vemos obligados a descubrirnos a nosotros mismos, a recordar y observar cómo hacemos las cosas. Tenemos que ordenar las cuestiones a tratar, decidir cómo explicarlas de manera útil y reveladora, entender cómo hemos trabajado durante años, fijarnos en los pasos concretos que nos han llevado a escribir un guión, crear un nuevo formato de entretenimiento  o hacer un esquema de pasos o una escaleta. No es lo mismo ser guionista o director, como es mi caso, que ser profesor. Un buen guionista puede ser un mal profesor y un buen profesor puede no haber sido guionista en su vida. Es cierto que la experiencia profesional es muy importante, y es una característica de la ECAM que los profesores sean profesionales de la industria del cine o la televisión, pero es cierto que se han dado casos de grandes teóricos que  nunca fueron profesionales del mundo audiovisual. Dos de los teóricos más famosos apenas ejercieron como guionistas, Robert McKee y Syd Field, algo que quizá se percibe en sus libros, pero el que para mí es uno de los mejores  teóricos de la narrativa, William Archer, escribió su libro Playmaking dedicado a la dramaturgia sin haber escrito ninguna obra, según  creo, aunque después escribió algunas, que no tuvieron mucho éxito ni de crítica ni de público, si no me equivoco. Pero su libro es uno de los mejores, útil no sólo para dramaturgos sino también para cineastas o para cualquier narrador, como prueba el que Mckee tome muchas de sus mejores ideas de él. Pero muchos grandes guionistas y directores son un desastre como profesores y que son incapaces de trasmitir a los alumnos sus inmensos conocimientos. No sé cuál es la causa, pero creo que no son muchos los grandes profesionales del audiovisual que hayan destacado como profesores, aunque se podría citar al extraordinario Alexander Mackendrick y a David Mamet. En fin, si un profesor se toma las clases en serio y se prepara para un nuevo curso como si fuera un desafío (y no una oportunidad de dictar de nuevo su tesis doctoral), se verá obligado a aprender. A aprender mucho, muchísimo. Por eso, mis libros de guión nacen a partir de mi experiencia como profesor. Las paradojas del guionista nació de esa experiencia docente, y años después sucedió lo mismo con El guión del siglo 21, en el que reuní ideas que había desarrollado durante varios cursos dedicados a las nuevas narrativas, el mundo digital, la interactividad, lo virtual, etcétera. Naturalmente, durante la escritura del libro también investigué muchísimo, pero el impulso inicial fue el de las clases. Lo mismo hice en El espectador es el protagonista, donde decidí contar mis ideas más personales acerca de la escritura y la narrativa, que, además, había comprobado que cambiaban de manera radical el modo de enfrentarse a un guión de los alumnos, separándome de manera explícita de los gurús y teóricos habituales. Poco después descubrí dos grandes afinidades con mis propuestas, una anterior pero desconocida por mi y otra posterior: Alexander Mackendrick y Joseph McBride. Me gusta pensar que cuando Mackendrick se convirtió en profesor pasó por un proceso semejante al mío, de autodescubrimiento, de examen detenido del proceso creativo y de los problemas reales de la escritura, y que en muchos aspectos los dos llegamos a parecidas conclusiones. Esa manera personal de encontrar un camino propio es lo que generosamente Xavier Pérez y Jordi Balló han llamado la búsqueda de una nueva poética. Es decir de una nueva teoría de la escritura, alejada de las fórmulas habituales, muchas de ellas tópicas o de dudosa eficacia. Finalmente, en el caso de La musa en el laboratorio, el libro fue creciendo año tras año, sin ser yo consciente de ello, durante mis cursos de Guión de programas (o entretenimiento) en la ECAM. Sin embargo, no es un libro de guión de programas, que habría sido lo previsible, sino de creatividad para todo tipo de narradores. La razón es que los alumnos de guión de programas, en uno de los primeros cursos, me hicieron preguntas acerca de cómo superar las dificultades para escribir un guión, cómo encontrar la inspiración, cómo superar bloqueos, cómo evitar la procastinación. Porque, claro, una cosa es conocer las técnicas o los formatos de guión y otra muy diferente ponerse manos a la obra y resolver problemas concretos. Entonces me di cuenta con toda claridad de lo importante que son las técnicas creativas, la capacidad inventiva, y también empecé a observarme, a descubrir cuáles eran mis trucos, mis trucos del oficio, métodos de los que apenas había sido consciente hasta entonces. Y también me di cuenta de que cuando se trata de guión de programas, la creatividad es fundamental, me parece que mucho más que en guión de ficción. Así que la creatividad, los bloqueos y la invención fueron cobrando más protagonismo en cada nuevo curso. El resultado ha sido, en definitiva este nuevo libro, dedicado a la invención y la creatividad para guionistas y narradores. Así que, también desde aquí, agradezco de nuevo a mis alumnos de la ECAM todo lo que he aprendido de ellos y de mí mismo curso tras curso y clase tras clase.  
¿Qué piensa Don Quijote de las opiniones de nuestros alumnos acerca…

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Sep 7, 20224 min read
Estas son algunas de las opiniones de alumnos de los cursos de Daniel Tubau. Se parecen a muchas otras que se pueden ver en libros, cursos y escuelas, pero se diferencias de casi todas por una sencilla razón: son opiniones verdaderas.
Guillermo del Toro a cámara lenta

Guillermo del Toro a cámara lenta

Ago 21, 20222 min read
  Guillermo del Toro usa dos estupendas metáforas basadas en el recurso a la cámara lenta. Primero dice que, del mismo modo que un compositor asegura que le llegó a través de la inspiración una canción entera en tres minutos («Me bajó la canción en tres minutos»), al director le pasa eso mismo, pero a él le sucede a cámara lenta: en vez de en tres minutos, le llega en varios meses, a través de cientos o miles de decisiones. También dice que una carrera sin errores no es una carrera y que una carrera es un accidente a cámara lenta que puede durar veinticinco años, aunque desde fuera se vea como un proceso rápido. Por eso, cuando alguien desde fuera examina la trayectoria de una persona, de un escritor, de un creador, cree que hay causas y efectos claros, por ejemplo entre una película y la siguiente, porque lo ve todo como acelerado y no puede observar las mil y uan acciones y decisiones que llevaron de una a otra película y que estuvieron llenas, dice, de errores. Las dos metáforas me recuerdan El nuevo acelerador, de H.G. Wells, y abren muchas posibilidades para metáforas que comparan procesos largos y extensos y procesos cortos o breves. Curiosamente, al revisar esta entrada, he recordado que hace muchos años escribí algo parecido: toda la vida como una noche de amor, en un breve texto que escribí imitando a Lawrence Durrell. Puedes leerlo aquí: Larga noche de amor. Puedes ver una muy interesante entrevista con Jordi Sánchez Navarro para la UOC en Youtube: El proceso de creación de la mano del cineasta, Guillermo del Toro). Aquí tienes seleccionado el momento en el que habla de una carrera como un proceso a cámara lenta que desde fuera se ve a velocidad normal o acelerada.    
Orson Welles y la visión del novato del budismo

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May 24, 20229 min read
Hay una anécdota del zen, el budismo japonés, que cuenta que un profesor alemán fue a un monasterio zen para hablar con un maestro muy célebre. En cuanto se vieron, el profesor alemán empezó a discutir cada cosa que le decía el maestro zen. En un momento dado, el monje le preguntó al profesor si quería tomar un té. El profesor dijo que por supuesto y acercó su taza. Y entonces el monje comenzó a verter el té en la taza, pero aunque la taza se llenó y el té ya se caía por los bordes, el monje seguía echando té....
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ANA ARANDA VASSEROT

Directora de
Los Mundos del Guionista
¡Taller de Kacho López Mari en la Escuela de Cine de…

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May 19, 20243346 visualizaciones2 min read
Pocas veces se tiene la oportunidad de asistir a un taller de un creador de la talla de Kacho, uno de los cineastas de más talento en el terreno del vídeo musical, con un estilo único, narrativo e icónico gracias a su experiencia combinada en diseño gráfico y realización audiovisual.

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