Ocurrencias

Artículos y noticias acerca de Los Mundos posibles o de Daniel Tubau.

  • La precisión de la multitrama – Un juego para guionistas

      INT.   LAVABOS -  TAQUILLAS -  DÍA SIPOWICZ entra desde la calle vistiendo su chaqueta y con una pequeña bolsa de farmacia. Se dirige a su taquilla, la abre, cuelga su chaqueta en la puerta. Se dirige al lavabo, se mira en el espejo, saca unas gafas y se las pone. Una etiqueta cuelga de las gafas mientras se examina con disgusto en el espejo. Rápidamente se quita las gafas y las guarda al oír que entra alguien. Se gira y ve a BOBBY SIMONE que se acerca a las taquillas. SIMONE Buenos días. SIPOWICZ ¿Qué tal? Sipowicz se detiene junto a él. SIPOWICZ Andy Sipowicz. Simone le mira, sonríe…

  • Shakespeare y los androides

    En la película de Ridley Scott Blade Runner, el androide Roy, interpretado por Rutger Hauer, dice poco antes de morir: Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir. Es una frase justamente célebre, que nos permite entender la furia de los androides, creados con un tiempo de vida limitado, en el caso de los Nexus 6, como Roy, tan sólo cuatro años. Un tiempo de vida comparado con el…

  • Somos personajes de Shakespeare: no hay quien nos entienda

    Al contrario que Aristóteles, que pensaba que el arte debía imitar a la vida, Oscar Wilde pensaba que es la vida  la que imita al arte. Y añadía: «Y en concreto a William Shakespeare». Puede parecer una frase para llamar la atención, sorprender o escandalizar, o como dicen los franceses, epatar. Pero Wilde se refería algo muy concreto:  el movimiento Romántico que se extendió por el mundo a mediados del siglo XIX y del que todavía somos en gran parte herederos, surgió de la lectura de obras de Shakespeare como Hamlet, Macbeth o Romeo y Julieta. Por eso, el crítico Harold Bloom tituló uno de sus libros Shakespeare o la…

  • Dos emociones por el precio de una: la fuerza del contraste

    El contraste se puede emplear de muchas maneras en el mundo audiovisual. A menudo se muestra mediante una música que contradice las imágenes, como en los célebres ejemplos de La naranja mecánica (música de Beethoven o «Cantando bajo la lluvia»), o en la película de Álex de la Iglesia Acción Mutante, cuando asistimos a un banquete de boda que acaba en masacre sin que deje nunca de sonar la alegre canción de Karina «Aires de fiesta». En los casos en los que la música es extradiegética, es decir una banda sonora que no se justifica por las acciones de los personajes, es obvio que estamos ante un efecto narrativo que…

  • El juego de Carriere y Buñuel

    Jean Claude Carriere, amigo y guionista de algunas películas de Luis Buñuel como Belle de Jour o La vía Láctea, practicaba con él un curioso juego. Se sentaban los dos en un café y observaban a las personas que estaban alrededor. Entonces, se imaginaban la vida de aquellos desconocidos, de dónde venían, a qué se dedicaban, qué relación tenían unos con otros. Pero no lo hacían de una manera puramente fantasiosa, sino que intentaban deducir la realidad a partir de la observación de sus acciones, de sus gestos o de su modo de vestir. Como si fueran Sherlock y su hermano Mycroft jugando a detectives de sillón. Nosotros te proponemos…

  • «Una buena obra debe superar a su creador»

    Robert Wilson, director teatral,  decía: «Una buena obra debe superar a su creador». No siempre tenemos por qué saber qué significa lo que hemos hecho. Es mejor pensar en los efectos que la narración puede causar en los espectadores, aunque después esos espectadores también tengan la posibilidad de interpretar ciertas cosas de diferente manera.

  • La caja de herramientas de Stephen King

    En su libro Mientras escribo, Stephen King da excelentes consejos para escritores. En cierto momento, recuerda algo que le sucedió cuando era niño con su tío Oren, cuando le acompañó para hacer una pequeña reparación casera. El tío Oren se llevó la caja de herramientas, pero, una vez en el lugar, tan sólo necesito el destornillador. Cuando Stephen le dijo que no tenía que haber llevado la caja de herramientas, su tío Oren le dijo que siempre conviene llevarla encima, porque nunca sabes qué es lo que vas a necesitar cuando estés allí: «Para sacar partido a la escritura hay que fabricarse una caja de herramientas, y luego muscularse hasta…