¿Por qué nos gustan las historias?

Se considera que existen al menos cinco formas narrativas. Cinco maneras de contar las cosas, de organizar la información. Pero de esas cinco formas hay una que nos gusta mucho más que los demás: contar cuentos, contar historias. Los relatos, el storytelling. De manera académica, el relato o storytelling recibe el redundante nombre de “forma narrativa… narrativa.”

No se sabe por qué nos gustan tanto las historias (los relatos). Se ha pensado que se debe a la evolución cultural, al aprendizaje de contar historias en las diferentes culturas. O que se debe, como creía el psicoanalista Carl Gustav Jung, a que existe una especie de inconsciente Colectivo de la especie humana.

En ese mundo, que Jung nunca llegó a explicar dónde o cómo podría existir, estarían los temas y los personajes que más nos interesan. Y por eso, cuando los vemos en una ficción, sentimos empatía y cercanía hacia ellos.

La de Jung es una variante de la Teoría de las Ideas de Platón, según la cual existe un mundo en el que habitan las Ideas, los Arquetipos, los modelos perfectos de todas las cosas que vemos en este mundo terrenal. Platón dice que nuestras almas han habitado en ese mundo Ideal y que cuando nacemos en realidad morimos: por eso el conocimiento consiste en recordar lo que vimos en el Mundo de las Ideas. Finalmente, también se dice que nuestra predilección por contar cuentos, frente a las otras formas narrativas, se debe a que es buena para la supervivencia, y que ha sido premiada por la selección natural.