Macbeth en Breaking Bad, Hamlet en Deadwood, Ricardo III en House of cards, Romeo y Julieta en Euphoria… Shakespeare todavía tiene muchas cosa que enseñarnos en el mundo audiovisual.
Aristóteles decía que el arte debe imitar a la vida. Pero Oscar Wilde opinaba que la vida imita al arte y en concreto a William Shakespeare. Parece una idea disparatada, pero tal vez tenía razón y todos somos hijos de Shakespeare. Por esa razón ningún narrador debería ignorar a Shakespeare.
